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October 10, 2018

El último trimestre de 2018 se afronta con peor valoración del momento de compra

Baja la valoración del momento de compra de todos los productos analizados

Según el Informe Perspectivas del Consumidor de Kantar Millward Brown, en el tercer trimestre del año 2018 observamos un giro levemente negativo en la confianza de los consumidores y en la valoración del momento para hacer compras.

Este indicador, basado en la comparación entre los consumidores que opinan que es buen momento para comprar y los que opinan que es mal momento, alcanzó en el segundo trimestre del año el valor más positivo de la década, siendo la primera vez que la mayoría de servicios y productos analizados mostraban valores positivos. Sin embargo, en la medición realizada en octubre 2018 observamos cómo invierte su tendencia sugiriendo un debilitamiento moderado del consumo. En concreto, en los 25 productos analizados baja la consideración de buen momento para comprar. 


Momento_compras


Sin embargo, el consumidor no parece estar dispuesto a volver a periodos anteriores de control de gastos personales o familiares y austeridad y, de hecho, las bajadas son leves en productos relacionados con el ocio (salir a ver espectáculos, bares, restaurantes o viajes de fin de semana) o relacionados con la vivienda (compra, reformas o adquisición de accesorios del hogar). Las contrataciones de productos financieros de inversión se mantienen también con una escasa reducción de su intención de formalización.

En el extremo inverso, encontramos un mayor descenso en la valoración del momento de compra de ordenadores y electrodomésticos grandes (que había mejorado en el periodo anterior), seguros y préstamos o hipotecas, ropa y complementos, largas vacaciones e incluso alimentación.

Pepe Martínez, Business Development and Marketing Director en Kantar Millward Brown comenta: “Tras el verano hemos detectado un ligero descenso del índice de comportamiento del consumidor que nos muestra cierta caída del nivel de confianza. Esto está posiblemente ocasionado por el final del periodo estival, el fin de contrataciones temporales, la bajada del turismo y otros aspectos informativos que generan un clima de menor confianza. Este descenso tiene un efecto en las perspectivas de consumo y es muy posible que asistamos a una ralentización de las decisiones de compra. Un “esperar y ver” cómo evolucionan las cosas, pero desde una actitud tranquila.”

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Puedes acceder al informe completo  aquí 

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